Para que una contraseña sea segura, debe:
Contener al menos siete caracteres. Por las características de cifrado de las contraseñas,
las más seguras son las de siete o catorce caracteres.
Estar compuesta por caracteres de cada uno de los siguientes tres grupos: Grupo Ejemplos
Letras (mayúsculas y minúsculas) A, B, C... (y a, b, c...)
Numéricos 0, 1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9
Símbolos (todos los caracteres que no se definen como letras o números) ` ~ ! @ # $ % ^ & *
( ) _ + - = { } [ ] \ : " ; ' < > ? , . /
Tener al menos un símbolo entre las posiciones segunda y sexta.
Ser significativamente diferente de otras contraseñas anteriores.
No contener su nombre o su nombre de usuario.
No ser una palabra o un nombre comunes.
Las contraseñas pueden ser el eslabón más vulnerable en el esquema de seguridad de un equipo. El uso de contraseñas seguras y difíciles de adivinar es importante porque las herramientas y equipos que se utilizan para adivinarlas cada vez son mejores. Las contraseñas de red que antes se tardaba semanas en adivinar ahora se pueden averiguar en cuestión de horas.
El software para adivinar contraseñas utiliza uno de los tres métodos siguientes: suposiciones inteligentes, ataques de diccionario y herramientas automatizadas que intentan todas las combinaciones de caracteres posibles. Con tiempo suficiente, mediante esta automatización se puede adivinar cualquier contraseña. Sin embargo, aún así se puede tardar meses en adivinar una
contraseña segura.
Las contraseñas de Windows pueden incluir hasta 127 caracteres. No obstante, si utiliza Windows XP en una red que también contiene equipos con Windows 95 o Windows 98, considere la posibilidad de utilizar contraseñas que no tengan más de 14 caracteres. Windows 95 y Windows 98 admiten contraseñas de hasta 14 caracteres. Si su contraseña tiene más caracteres, es posible que no pueda iniciar una sesión en la red desde esos equipos.
Fuente: Centro de ayuda y soporte técnico de Microsoft


