-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
“Free software” is a matter of liberty, not price.
-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Por qué «software libre» es mejor que «código abierto» cdlibre.org ---Software de código abierto de forma gratuita ---

Traductor

Mostrando entradas con la etiqueta -Crisis-. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta -Crisis-. Mostrar todas las entradas

- El trauma del 7 de octubre: El día que Israel perdió su invencibilidad -


La mañana del 7 de octubre de 2023 comenzó como cualquier sábado en Israel. Era Shabat, la jornada semanal de descanso, y también el último día de la festividad de Sucot. Pero en cuestión de horas, ese día se convertiría en el más traumático en la historia del Estado judío desde su fundación.

El ataque coordinado de Hamás no fue simplemente una operación militar exitosa contra un vecino poderoso. Fue un colapso sistémico que expuso vulnerabilidades profundas en lo que el mundo consideraba el aparato de seguridad más sofisticado del planeta. ¿Cómo fue posible?

La respuesta no reside en un solo error, sino en una convergencia catastrófica de factores. Por un lado, estuvo lo que los analistas israelíes llaman "ha-conceptzia" - "el concepto". Esta era una suposición profundamente arraigada en la inteligencia israelí de que Hamás se había vuelto una organización "racional", más interesada en gobernar Gaza que en librar una guerra existencial. Cualquier señal de preparativos bélicos fue sistemáticamente interpretada como bravuconería o ejercicios de entrenamiento.

Mientras Israel confiaba en su "concepto", Hamás ejecutaba uno de los engaños más efectivos en la historia del conflicto moderno. Durante más de dos años, simuló estar enfocado en acuerdos económicos con Qatar y en la administración de Gaza. Sus líderes, especialmente Yahya Sinwar, se presentaron como administradores pragmáticos. Incluso realizaron ejercicios de invasión a la vista de las cámaras israelíes, convenciendo a los analistas de que era teatro para consumo interno.

La tecnología, tan celebrada en los corredores de poder israelíes, mostró sus límites. El muro inteligente de $1.100 millones, equipado con sensores sísmicos, cámaras y sistemas automatizados, fue vulnerado con métodos sorprendentemente simples: drones baratos para destruir torres de vigilancia y explosivos para abrir brechas. La lluvia de cohetes inicial no solo sembró el pánico, sino que sirvió como cortina de humo perfecta para la infiltración terrestre.

En las horas y días posteriores al ataque, mientras las imágenes de civiles masacrados y soldados sorprendidos dormiendo en sus bases circulaban por el mundo, Israel experimentaba un shock existencial.

El establecimiento militar, otrora intocable en la sociedad israelí, enfrentó su mayor crisis de credibilidad. La renuncia del jefe de la Dirección de Inteligencia Militar fue solo la punta del iceberg. Comandantes de brigadas completas admitieron "fracaso en la misión fundamental de proteger a los ciudadanos". Las FDI, que durante décadas habían construido una imagen de invencibilidad, aparecían ahora como vulnerables y desprevenidas.

Pero el terremoto fue aún más profundo en el ámbito político. Benjamin Netanyahu, el "Mr. Seguridad" que había construido su carrera política sobre la premisa de ser el garante último de la seguridad israelí, vio derrumbarse su legado en cuestión de horas. Su negativa inicial a aceptar responsabilidad -argumentando que "habrá tiempo para investigaciones después de la guerra"- solo alimentó la ira ciudadana.

Las protestas estallaron casi inmediatamente. "Nunca más" se convirtió en el grito unificado de una ciudadanía que sentía que el contrato social básico -protección a cambio de lealtad- había sido violado. Familias de rehenes y sobrevivientes se transformaron en una fuerza política imparable, exigiendo no solo la liberación de sus seres queridos, sino también rendición de cuentas por los fallos.

Internacionalmente, el daño fue igualmente profundo. El "efecto Mossad" -esa aura de invencibilidad que había servido como disuasión estratégica- se resquebrajaba. Aliados que habían confiado ciegamente en la inteligencia israelí comenzaron a cuestionar su fiabilidad. Adversarios regionales reevaluaron sus cálculos sobre las verdaderas capacidades defensivas de Israel.

Lo que hace particularmente traumático el 7 de octubre es que no fue simplemente una falla técnica o táctica. Fue un colapso de la imaginación estratégica. Los mejores sensores del mundo son inútiles cuando los analistas descartan la evidencia porque no se ajusta a sus suposiciones preconcebidas. La tecnología más avanzada es vulnerable cuando la doctrina operativa se vuelve arrogante.

Hoy, meses después, Israel sigue procesando el trauma. Las investigaciones oficiales avanzan, las renuncias continúan, y el panorama político se reconfigura. Las encuestas muestran un desplome sin precedentes en la popularidad de Netanyahu y un ascenso de figuras como Benny Gantz, que representa una alternativa más centrada.

Pero más allá de los cambios políticos inmediatos, el 7 de octubre ha dejado una cicatriz permanente en el alma nacional israelí. Ha forzado una reevaluación completa de lo que significa la seguridad en una región volátil. Ha demostrado que ni los muros más altos ni la tecnología más avanzada pueden reemplazar la humildad estratégica, la diversidad de pensamiento en inteligencia y la constante cuestionación de las suposiciones básicas.

El trauma del 7 de octubre es, en esencia, la dolorosa lección de que en materia de seguridad nacional, la complacencia es el enemigo más peligroso. Y que incluso el sistema más sofisticado puede colapsar cuando confunde lo que espera que ocurra con lo que realmente está por ocurrir.

El trauma del 7 de octubre probablemente tendrá efectos duraderos. Netanyahu se ha negado sistemáticamente a aceptar responsabilidad personal, argumenta que "habrá tiempo para investigaciones después de la guerra". Ha intentado distribuir la responsabilidad entre el establishment de seguridad

La verdadera magnitud de las consecuencias políticas se verá cuando concluya la operación militar en Gaza y se completen las investigaciones, pero está claro que el sistema político y de seguridad israelí experimentará transformaciones profundas como resultado de estos fallos históricos.

- El término genocidio vs el costo humanitario en Gaza -

Quienes acusan a Israel de genocidio señalan el alto número de víctimas civiles palestinas, la destrucción generalizada de infraestructura y declaraciones extremistas de algunos políticos israelíes. Estas acciones, argumentan, muestran una intención de destruir al grupo nacional palestino en Gaza.

Israel y sus aliados rechazan enérgicamente esta acusación. Afirman que el objetivo de sus operaciones militares es eliminar a Hamas, un grupo designado como terrorista por varios países, que inició las hostilidades con el ataque del 7 de octubre de 2023. Israel argumenta que actúa en legítima defensa y que las muertes civiles son una trágica consecuencia de que Hamas se embosca en áreas urbanas densamente pobladas, utilizando escuelas, hospitales y mezquitas como bases militares.

Los conflictos rara vez son unidimensionales. En el caso de Israel y Palestina, es evidente que hay una superposición de factores.

La principal motivación declarada por Israel es garantizar la seguridad de sus ciudadanos tras el ataque de Hamas y evitar que se repita. Esto es un interés de "poder" en el sentido de soberanía y control. Lo que para muchas personas alrededor del mundo se presenta como una campaña de exterminio con motivaciones ocultas, para el estado de Israel y sus partidarios es una guerra necesaria y brutal por la supervivencia contra un enemigo fanático.

La comunidad internacional está profundamente dividida. Mientras organismos como la CIJ investigan las posibles violaciones del derecho internacional, el costo humanitario en Gaza es inmenso. No es necesario esperar a que un pueblo sea eliminado por completo para reconocer el sufrimiento y exigir el cumplimiento del derecho internacional humanitario. De hecho, la prevención es el principio fundamental que se deriva de las lecciones del Holocausto y otros genocidios del siglo XX.

La utilidad de la comparación no está en equiparar los hechos, sino en recordar la importancia crucial de no ignorar las señales de alerta y de actuar ante atrocidades masivas en tiempo real, que es exactamente el debate que está ocurriendo hoy en foros internacionales, gobiernos y en la opinión pública global: determinar la intencionalidad detrás de las acciones y si estas cruzan la línea de la legítima defensa hacia la atrocidad masiva punible.

- El Gran Malentendido: "Antisemitismo" -

En el vasto y complejo panorama de los términos políticos y sociales, pocas palabras encierran una paradoja tan profunda como "antisemitismo". Acuñado en el siglo XIX con una pretensión de rigor científico, el término ha llegado a simbolizar uno de los odios más antiguos y persistentes de la humanidad. Sin embargo, una mirada más cercana a su etimología y origen revela una ironía histórica de proporciones monumentales: la palabra en sí misma es un malentendido que oscurece más de lo que aclara.

La palabra "antisemitismo" no proviene de una tradición milenaria, sino de un contexto muy específico: la Europa del siglo XIX. Fue popularizada por el periodista alemán Wilhelm Marr en 1879 en su folleto "La victoria del judaísmo sobre el germanismo". Marr, un virulento antijudío, buscaba un término nuevo que sonara moderno y "científico" para reemplazar palabras como Judenhass (odio a los judíos).

Su objetivo era enmarcar el prejuicio no como una mera aversión religiosa (antijudaísmo), sino como una oposición racial y étnica basada en las teorías seudocientíficas de la época. Al elegir "antisemitismo", apelaba a la clasificación lingüística de "lenguas semíticas" –que incluyen al hebreo, el árabe y el arameo– para argumentar que los judíos constituían una raza extranjera e inferior ("semita") que amenazaba la pureza de la raza "aria" europea.

La Ironía Histórica: ¿Quiénes son los "Semitas"?.  Aquí es donde la historia da un giro casi absurdo. La base del término "semita" se remonta a la Tabla de las Naciones en el libro del Génesis, que describe a Sem (Shem), hijo de Noé, como el progenitor de una serie de pueblos, incluidos los elamitas, asirios, arameos y, crucialmente, los hebreos y los árabes.

Desde el punto de vista lingüístico, la familia de lenguas semíticas incluye:

· El hebreo
· El árabe
· El arameo (la lengua de Jesús)
· El amárico (de Etiopía)
· Y lenguas antiguas como el acadio y el fenicio.

Esto significa que, tanto genealógica como lingüísticamente, los árabes son tan "semitas" como los judíos. De hecho, grandes poblaciones en Medio Oriente y el Norte de África son, por definición, pueblos semitas. La idea de que el "antisemitismo" es solo un problema relacionado con los judíos ignora por completo esta realidad etimológica.

A pesar de esta contradicción inherente, el uso del término se consolidó exclusivamente para referirse al odio, la discriminación y la violencia contra los judíos. El Holocausto (Shoah) selló para siempre esta definición en la conciencia global. Decir "antisemitismo árabe" es, por tanto, una contradicción en los términos: es como hablar de "antilatinismo español". No obstante, en el discurso político y mediático moderno, la frase se utiliza para describir la animadversión de algunos árabes o musulmanes hacia los judíos, perpetuando el malentendido original.

Ante la magnitud del horror que representa el antisemitismo, uno podría preguntarse: ¿importa realmente la precisión de una palabra? La respuesta es sí, por dos razones fundamentales.

Primero, porque el término mismo es un producto de la pseudociencia racista que pretendía justificar el odio. Utilizarlo sin crítica es, en cierta medida, cargar con el lastre de su origen engañoso.

Y segundo, porque al entender que los "semitas" incluyen a una diversidad de pueblos, podemos desenmascarar la falsedad esencial del concepto racial que Marr quiso promover. No existe una "raza semita" homogénea contra la cual dirigir el odio. Existen pueblos diversos, con historias entrelazadas y lenguas hermanas, que han sido victimizados utilizando una categoría falsa.

El "antisemitismo" es, en definitiva, el odio hacia los judíos. Llamarlo por su nombre más claro y menos problemático, antijudío, no minimiza su crueldad, sino que la describe con mayor precisión histórica y conceptual, liberándola de la ironía de un error que durante más de un siglo ha ocultado una verdad incómoda: que el odio que pretende describir se basa, desde su misma raíz, en un gran malentendido.

- Expulsión Histórica del Pueblo Judío en el Mundo y el Conflicto Israel-Palestina -


Los orígenes del conflicto entre israelíes y palestinos son profundos, complejos y están muy disputados por ambas partes. Se remontan a finales del siglo XIX y principios del XX, con el choque de dos movimientos nacionales: el sionismo judío y el nacionalismo palestino árabe.

El conflicto nace del choque entre dos pueblos con narrativas nacionales profundas y dolorosas, cada una de las cuales siente que su derecho a la autodeterminación y a la tierra es negado por el otro. La imposibilidad de reconciliar estas dos narrativas es el núcleo de la prolongada disputa.

La expulsión histórica del pueblo judío es un tema fundamental para entender el surgimiento del sionismo. No fue un único evento, sino una serie de expulsiones, persecuciones y migraciones forzadas a lo largo de casi dos milenios.

Este recorrido de diáspora y trauma colectivo comenzó en el siglo I d.C., cuando el Imperio Romano destruyó el Segundo Templo de Jerusalén (70 d.C.) y, posteriormente, expulsó a la mayoría de los judíos de Judea tras la rebelión de Bar Kojba (135 d.C.). Este evento inició la gran Diáspora, dispersando a las comunidades judías por todo el mundo.

Durante la Edad Media, las expulsiones se intensificaron en Europa: Inglaterra (1290), Francia (múltiples veces, culminando en 1394) y, de manera especialmente traumática, España (1492) con el Edicto de Granada, que forzó a miles de sefardíes a huir o convertirse. En Europa del Este, los pogromos en el Imperio Ruso (especialmente desde 1881) y las masacres como las de Bogdán Jmelnitski (1648-1649) crearon una ola de emigración masiva. Este antisemitismo violento llevó al surgimiento del sionismo político a finales del siglo XIX, liderado por figuras como Theodor Herzl, quien argumentó que la única solución para la supervivencia judía era la creación de un Estado nacional en su tierra ancestral, Palestina.

La persecución culminó con el Holocausto (Shoah, 1933-1945), donde el régimen nazi exterminó a seis millones de judíos. Este horror convenció a la comunidad internacional de la necesidad de un hogar seguro para el pueblo judío, allanando el camino para el Plan de Partición de la ONU en 1947. Sin embargo, esta solución ignoró en gran medida las aspiraciones nacionales de la población árabe palestina, que ya llevaba décadas de resistencia contra el proyecto sionista y la inmigración judía patrocinada por el Mandato Británico (1917-1948).

El rechazo árabe al plan de la ONU llevó a la Guerra de 1948, conocida por los israelíes como su Guerra de Independencia y por los palestinos como la Nakba ("catástrofe"). Israel consolidó su estado y expandió su territorio, mientras que aproximadamente 700,000 palestinos fueron desplazados o expulsados, creando un problema de refugiados que perdura hasta hoy. La guerra de 1967 profundizó el conflicto: Israel ocupó Cisjordania, Jerusalén Este, Gaza y los Altos del Golán, estableciendo asentamientos considerados ilegales por el derecho internacional.

En este contexto, la Franja de Gaza, territorio bajo bloqueo israelí desde 2007, se ha convertido en epicentro de recurrentes crisis humanitarias. Las operaciones militares israelíes en Gaza, particularmente tras los ataques de Hamas del 7 de octubre de 2023, han sido denunciadas por numerosas organizaciones internacionales, incluyendo  las Naciones Unidas, como posibles crímenes de guerra e incluso actos de genocidio. La ofensiva militar ha resultado con la muerte de decenas de miles de palestinos, en su mayoría mujeres y niños, la destrucción de infraestructuras civiles como hospitales y escuelas, y un desplazamiento masivo de la población, agravando aún más la crisis humanitaria.

La acusación de genocidio, presentada por Sudáfrica ante la Corte Internacional de Justicia, se basa en la Convención sobre el Genocidio de 1948 y señala actos israelíes destinados a "destruir total o parcialmente a un grupo nacional, étnico, racial o religioso". La Corte, en sus medidas cautelares, ordenó a Israel prevenir actos de genocidio y permitir la entrada de ayuda humanitaria, aunque no emitió un fallo definitivo sobre la acusación.

Este capítulo oscuro en Gaza refleja la intensificación de un conflicto que parece insoluble mientras persistan la ocupación, la violencia armada y la negación de los derechos fundamentales de ambos pueblos. La comunidad internacional enfrenta el desafío urgente de exigir un alto al fuego, garantizar la protección civil y reiniciar negociaciones hacia una paz justa y duradera, basada en el reconocimiento mutuo y la coexistencia.

En esencia, el conflicto israelí-palestino es el choque entre dos narrativas nacionales: la judía, forjada por una historia de persecución y la búsqueda de seguridad, y la palestina, definida por la pérdida territorial, la ocupación y la lucha por la autodeterminación. La imposibilidad de reconciliar estos dos relatos, ambos legítimos y dolorosos, mantiene viva una de las disputas más complejas y prolongadas del mundo.

- Cuento de hadas alemán -

Hänsel und Gretel
(Cuento de hadas alemán recogido por los hermanos Grimm )

"Hänsel y Gretel" es parte de una tradición surgida a fines del siglo XIX, con el nombre de Märchenoper -ópera de cuentos de hadas-, y fue estrenada el 23 de diciembre de 1893 en el Hoftheater de Weimar, Alemania, bajo la dirección de Richard Strauss.

La célebre obra fue calificada por Sigfrido, hijo de Richard Wagner, como la obra más importante después de Parsifal, y Engelbert Humperdinck asignó al relato una combinación de citas wagnerianas para una historia simple con un tratamiento orquestal complejo.

Actores:
Padre (Europa)
Madrastra ( FMI )
Hijos ( Grecia Y España )
Bruja (Angela Dorothea MERKEL)

Hansel y Gretel eran los hijos de un pobre leñador. Eran una familia tan pobre que una noche la madrastra convence al padre de abandonar a los niños  en el bosque, dado que ya no tenían con qué alimentarlos. Hansel oyó esto, por lo que salió de su casa a buscar piedras, con las cuales marcó un camino al día siguiente cuando se dirigían al bosque.
Hansel y Gretel se durmieron, y apenas salió la Luna comenzaron a caminar siguiendo el camino que Hansel había marcado con las piedras anteriormente. Por la mañana llegaron a su casa. Su madrastra, sorprendida por el hecho decide que la próxima vez llevarán a los niños aún más adentro en el bosque, para que no puedan salir de allí y regresar. Hansel, que otra vez escuchó las discusiones de sus padres, decide salir a juntar piedras nuevamente, pero esta vez no pudo, ya que la puerta estaba cerrada con llave.
En la mañana que fueron al bosque, Hansel marcó un camino tirando migas del pedazo de pan que su madrastra le había dado, solo que esta vez cuando salió la Luna no pudieron volver porque los pájaros se habían comido el pan.
Después de dos días perdidos en el bosque, cuando ya no sabían más que hacer, los niños se detienen a escuchar el canto de un pájaro blanco al cual luego siguen hasta llegar a una casita hecha de pan de jengibre, pastel y azúcar moreno. Hansel y Gretel empezaron a comer, pero lo que no sabían era que esta casita era la trampa de una vieja bruja para encerrarlos y luego comérselos.
Esta vieja bruja decide encerrar a Hansel y tomar a Gretel como criada. Todas las mañanas la bruja hacía que Hansel sacara el dedo por entre los barrotes del establo para comprobar que había engordado, pero éste la engañaba sacando un hueso que había recogido del suelo.
Un día, la bruja decide comerse a Hansel y manda a Gretel a comprobar que el horno estuviese listo para cocinar. La niña se da cuenta de la trampa y logra que la bruja se meta en el horno. Al instante, Gretel empuja a la bruja y cierra el horno.
Tras la muerte de la bruja, los niños toman de la casa perlas y piedras preciosas y parten a reencontrarse con su padre, cuya mujer había muerto. Su vida de miseria por fin había terminado, desde ese día la familia no sufrió más hambre y todos vivieron juntos y felices para siempre.



Texto del cuento vía Wiquipedia.
Referencias
1. ↑ Grimm, KHM 015.
KHM es el acrónimo empleado en el catálogo de los cuentos de los Hermanos Grimm: KHM es Kinder- und Hausmärchen (Cuentos de la infancia y del hogar ).
2. ↑ AT 0327 - A: Hansel and Gretel .
Enlaces externos
Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre Hansel y Gretel. Commons
Wikisource contiene obras originales de o sobre Hansel y Gretel. Wikisource
Texto bilingüe español -
alemán.
Textos alemanes en
Wikisource.
Versión del Libro azul de las hadas (The Blue Fairybook ), de Andrew Lang .
Texto inglés en Wikisource.
Leer en otro idioma
Wikipedia ® Móvil Escritorio
El contenido está disponible bajo la licencia CC BY-SA 3.0 , salvo que se indique lo contrario.
Términos de uso Privacidad
Hansel y Gretel
de hermanos Grimm
Ilustración de Ludwig Richter
.
Género Cuento
Subgénero Cuento de hadas,
Literatura infantil
Título original
Hänsel und Gretel
Ilustrador Theodor Hosemann
Carl Offterdinger
Ludwig Richter
Arthur Rackham
País Alemania

- 2012 Rescate -

RESCATE Y FURBOL
POR LUCIA ETXEBARRIA


( CON UN POCO DE HUMOR, AUNQUE SEA NEGRO )
Hace dos meses yo ya anuncié que iba a haber rescate en junio, y que el anuncio coincidiría con un partido de la Eurocopa. Lo anuncié en directo, frente a un micrófono, en el programa “ Julia en la Onda”, de Onda Cero.

No, no tengo bola de cristal. Leo THE ECONOMIST

Sigamos. Próximo rescate, Italia. Y según THE ECONOMIST, diario que recoge la opinión de prestigiosos economistas del mundo entero, esto puede suponer el fin de la Eurozona.

The Economist, The Independent, The Guardian, todos hablan de “bailout”. De Rescate. Aquí en España nos convencen de que no se trata de un rescate, sino de simple ayuda.

Por si no lo sabéis, las consecuencias del rescate van a ser las siguientes ( siempre según THE ECONOMIST) :

1. Si eres autónomo, date a la droga o te inicias en la meditación Zen. Lo vas a necesitar. Subida inmediata del IVA de hasta el 23% por ciento. ( Es lo que ha subido el IVA en Portugal, Irlanda y Grecia tras el Rescate)

2. Ve a trabajar andando y olvídate del gimnasio ( No lo ibas a poder pagar de todas formas) Va a hacer una subida ( aún mayor) del transporte público. Y no vas a ir en coche, claro, porque va a subir la gasolina y van a aumentar los peajes ( Bruselas específicamente ya ha pedido que aumente la tasa sobre carburantes y transporte)

3. No te pelees y los sábados no bebas o te drogues de más. Mejor que no tengas una bronca en la calle y te tengan que llevar a urgencias: Te tocará pagar. Unos 20 euros, más o menos. Se impondría el copago sanitario: en Grecia pagan 3€ por ir al médico y en Portugal 20€ por ir a urgencias.

4. Despido de empleados públicos por jubilaciones no cubiertas y despidos de contratos temporales. Se estima el despido de al menos medio millón de trabajadores del sector público.

5. El sueldo de los empleados público se reducirá hasta el 20%

6. Olvídate de estudiar una carrera. Se prevé una subida astronómica de las tasas universitaria y recorte de becas en educación. Estudiar arquitectura te saldrá por 6000 euros al año. Mejor te vas a Cambridge. Ah, los libros universitarios son caros. Y no se descargan.

7. Cuida a tu abuelita, porque se prevé una bajada drástica de las pensiones. También puedes ponerla a pedir en la puerta de un cajero

8. Habrá menos becas en educación. Ah, que ya lo había dicho.

9. Hazte ya con un DIU , no tengas más hijos. Si los tienes. Si no… No tengas hijos, Las guarderías públicas en Madrid ya han subido un 175%. Esperad lo mismo para el resto de España. Os va a dar igual lo que cuesten, dado que no obtendréis plaza, ya que van a reducirlas.

10. Vas a ir al paro, hazte a la idea. En Grecia el paro, tras el rescate, se ha duplicado en 2 años, pasando del 12,2% al 21,7%.. ¿ Por qué? Por una razón simple: Cuando desciende el consumo, desciende la creación de empleo.

11. Y si consigues trabajar lo vas a tener muuuy joio. Se prevé Reducción de salarios de un 30% ( Es lo que han descendido los salarios en Portugal, Irlanda y Grecia tras el Rescate)

12. Recordad que gran parte del dinero del rescate se irá a pagar las jubilaciones millonarias a los mismos banqueros que han arruinado el país: 14 millones de euros a Aurelio Izquierdo, que se cargó Bankia ( para muestra un botón).

13. Aprende a moverte a oscuras: Subirá la tarifa de la luz. Acabar con el déficit de tarifa eléctrica con nuevas subidas en el recibo de la luz.

14. Deja de fumar y de beber: Inmninente aumento de los impuestos especiales sobre el tabaco y el alcohol. Bruselas señala que los ingresos por estos impuestos en España son relativamente bajos y lo mismo ocurre con las tasas medioambientales y sobre los carburantes para el transporte.

15. Hazte ateo. O budista. O rastafari. La Iglesia católica va a seguir sin pagar IBI. Pero a ti te lo van a subir.

Pero a ti no te importa, chavalote, ni se te ocurra estudiar una carrera y vive con tus padres. O sí, piensas estudiarla porque tu papá es banquero y él sí que puede pagarte los 6000 euros de carrera ( más los libros, no olvides lo que cuestan los libros). A ti lo que te importa es la Roja. Guay. A ti te la sopla que los clubes españoles deban a Hacienda y a la Seguridad Social nada menos que 5.000 millones de euros del ala, y que con 3.000 habríamos podido salvar la Sanidad ( Ya puestos, la habríamos podido salvar con los 3.000 millones del IVA de la Iglesia)

Hay que ser gañán, ganapán y gilipollas.

En fin, que yo no apoyo a la Roja porque hoy ME DA PENA Y VERGÜENZA SER ESPAÑOLA.

No tengo la cabeza para cortinas de humo patrióticas.

Y conste que a mí me gusta el fútbol.